viernes 12 de noviembre de 2010

¿Cómo es efectiva la escucha activa?

La escucha es una habilidad difícil de llevar a la práctica para algunas personas.

Algunas personas casi no escuchan a los demás. Sólo hablan. Estos generan pocos vínculos reales con las personas. No establecen conexión real. Sólo establecen relaciones formales o sociales con los demás.

Otra forma de escuchar, es hacerlo mientras se tiene un diálogo propio interior.

Este es el caso de formarse una opinión mientras se escucha. Es un buen nivel de escucha, pero el que habla no tiene la sensación de ser la primera prioridad para el
que escucha.

Escuchar con calidad, significa escuchar lo que ocurre realmente dentro de la otra persona. Es ponerse “realmente” en su lugar. Es sentir lo que él siente. Este nivel de escucha requiere de generosidad y entrega.

Es frecuente hacer el error, que las escuchando a los demás, nos llevemos su vivencia hacia nosotros, para interiorizarla y revivir nuestros propios sentimientos. Este nivel de escucha NO es efectivo.

No es en absoluto, efectivo, escuchar a alguien, para responderle con la explicación de su propia vida. Este es un ERROR frecuente que no vincula en absoluto la relación entre dos personas.

¿Conocemos a personas que les digamos: tengo dolor de cabeza y respondan, sobre SU dolor de cabeza? ¿A personas que les contemos un problema laboral y respondan contándonos SU problema laboral?

Es frecuente encontrarnos con personas que escuchan en un sentido absolutamente egocéntrico.

Escuchar con calidad significa escuchar sinceramente y con entrega, preocupándonos por lo que expresa nuestro interlocutor y poniendo atención en lo que necesita de nosotros cuando se produce esta comunicación.

A veces comento que nosotros estamos con nuestro YO, 24 horas al día y 365 días al año y es importante que dejemos de ocuparnos de nuestro YO, cuando alguien requiere de nuestra escucha y de nuestra atención.

Escuchar bien, con calidad, con generosidad, transforma directamente y en positivo las relaciones humanas. En realidad en nuestra sociedad, se habla mucho y se escucha poco, y se escucha en pocas ocasiones con calidad.

Las personas, necesitamos ser “bien escuchadas” y por ello también debemos poner atención en a comunicarnos bien. Aprender a comunicar para ser escuchado y aprender a escuchar, son dos habilidades muy importantes que podemos practicar, y obtener así relaciones muchos más cálidas y confortables.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Nuria.

La lectura de este articulo me
ha hecho reflexionar de cómo y cuales son mis respuestas ante los NO del camino. Estaba dando vueltas en un circulo sobre el porqué otros reciben SI, mientras yo recibo NO, y no me había parado a pensar en como aprovechar esos tiempos muertos; gracias por abrirme nuevas rutas, ahora toca comenzar a explorarlas, experimentar y avanzar.