domingo 7 de noviembre de 2010

Los tiempos de pre-campaña y campaña electoral y la vida de los líderes

En el momento actual, la distancia que hay entre los políticos y la sociedad es muy grande.

Las causas son múltiples. Por un lado, las noticias están encabezadas a menudo por los casos de corrupción. La forma de expresión de muchos políticos es agresiva e irrespetuosa. Y a los ciudadanos nos cuesta mucho saber y comprender exactamente la realidad de lo que ocurre realmente en la vida política.

He comentado muchas veces, que sería muy positivo que todos los ciudadanos estuviésemos un tiempo en política. La política municipal permite la comprensión real de todos los problemas diarios con los que los concejales conviven. Escuchan directamente a los ciudadanos, cuando van por lo calle o van a comprar a una tienda.

Y lo escuchan tanto los concejales que están en el gobierno como los que están en la oposición.

La vida en un partido también es compleja. Horas infinitas de trabajo de personas anónimas que nunca ven reconocido públicamente su trabajo.

Los diputados, tienen una doble responsabilidad. Dar respuesta a los ciudadanos del
territorio por el que han sido elegidos y trabajar en la vida parlamentaria, recibiendo a colectivos de ciudadanos y trabajando en la vida interna parlamentaria.

Y sin embargo, los ciudadanos sólo nos quedamos con la corrupción y la polémica
irrespetuosa.

Y es cierto que hay corrupción. Y es cierto que hay muchos discursos partidistas y vacios de contenido.

En mi participación en la política activa aprendí de la dedicación de muchos políticos que a menudo nunca es reconocida. Aprendí a valorar las horas de atención a ciudadanos, a ver como se debatía para resolver problemas que afectaban a ciudadanos, a distintos colectivos…

Y en mi profesión de coach a los políticos, sé cómo los diputados del Parlamento y del Congreso trabajan innumerables horas. Sé cómo hablan de contenido. Sé como elaboran soluciones para mejorar la vida de los ciudadanos. Y realmente es así, porqué de otra forma nuestra sociedad no hubiera avanzado en muchos sentidos.

Es cierto que al final, ganan los titulares de los medios de comunicación que sólo transmiten lo “negativo” de todo ello. No sólo ocurre en la política. Ocurre en muchos aspectos de nuestra sociedad, en los que sólo queda lo negativo como noticia.

Sin embargo, hay una gran realidad diaria que desmiente que la mayoría de los hechos que ocurren son negativos.

Encabezaba la entrada, hablando de pre-campaña y de campaña electoral. Me pregunto si no sería mejor, eliminar las campañas electorales y dejar sólo un conjunto de mensajes grabados en voz, imagen o papel y hacerles algunas entrevistas para preguntarles temas en concreto.

Los ciudadanos requerimos a los políticos en los actos de ciudad o de país. Cenas, noches, desayunos y comidas son además de sus propias reuniones, infinitos. En estas fechas de precampaña y campaña electoral, me pregunto cómo sobreviven. Enlazan actos públicos desde primera hora de la mañana hasta última horas de la noche y lo hacen de lunes a domingo. Y yo me pregunto dónde queda su vida personal y familiar.

Soy absolutamente crítica con los casos de corrupción. Creo que debemos articular sistemas de transparencia en todos los niveles políticos. Pero también a la vez soy respetuosa con la gran cantidad de políticos honestos. Me parece injusto ponerles a todos en la “categoría de corruptos”, porque sólo acercándose realmente a ellos, uno sabe que la honestidad también está presente.

Me gustaría, conseguir tener a unos dirigentes políticos honestos (en todos los aspectos, incluso en el verbal), pero también deseo que los ciudadanos sepamos valorar lo que es justo y por lo tanto reconocer esas largas jornadas y esas actuaciones profesionales, claras y justas.

Creo que todos necesitamos aprender a reconocer lo que se hace bien y trabajar para que lo que está mal pueda cambiar. Todo ello requiere objetividad por parte de todos los ciudadanos y por supuesto rigor y objetividad de los medios de comunicación.