jueves 11 de noviembre de 2010

¿Con qué actitud funcionamos, cooperando o compitiendo?

Vivimos un momento en que a menudo las expresiones son de desánimo en cuanto a cómo se establecen las relaciones en el mundo actual: entre partidos políticos, entre organizaciones, entre empresas, entre países…

Creo que uno de los elementos que causan más cansancio a la población son las “pugnas dialécticas” en las que las distintas posiciones defienden “sólo lo suyo”. Este ejemplo es muy aplicable en el mundo de la política.

“Todos” o casi todos, deseamos, una forma de relación en política que se base en tener claro que el objetivo es el bien común.

Sin embargo, hay un espacio en el que podemos reflexionar y es el siguiente:

¿Cómo me relaciono yo con los demás? ¿Desde la cooperación o desde la confrontación?

Seguramente, en nuestra vida, hay momentos que nos relacionamos de una u otra forma. Pero hay un patrón principal para cada persona.Unos se relacionan a nivel empresarial u organizacional compitiendo. Otros, cooperando.

Durante años, se nos ha formado en que uno debe “ganar” al otro. Sin embargo, el mundo nos demuestra que lo único que realmente da solidez en los resultados es el “win – win” (ganar-ganar).

Aquellas personas que quieren “ganar”, sabiendo que hay un perdedor, acaban perdiendo la partida.

El Win-Win es una clara muestra de que las personas son capaces de actuar sin miedos internos, sin necesidades de mostrarse más grandes de lo que realmente se sienten, queriendo que los resultados sean buenos para ellos y para los demás.

Evidentemente una empresa debe tener como objetivo obtener los mejores resultados y sin embargo, para ello no es necesario, trabajar para que su “competencia” saque los
peores resultados.

Una persona segura, una organización y empresa segura de sí misma (lo es porque sus dirigentes se sienten seguros), es capaz de trabajar profesionalmente para obtener los mejores resultados, y teniendo la capacidad de cooperar incluso con su directo competidor.

El paradigma de “yo gano” para que “tu seas menos” o “tu pierdas”, solo debilita al que trabaja en este sentido. Actualmente la política, la empresa, la organizaciones sociales y nuestras relaciones de cada día, necesitan basarse en la cooperación para lograr lo mejor para todos.

Esto no es “buenismo”, ni es sinónimo de “debilidad” sino que es un ejemplo de madurez personal.

Trabajar según el modelo win-win significa, trabajar pasando a la acción para obtener resultados. No se puede confundir el modelo win-win con la debilidad o la falta de concreción. No se trata de bajar la exigencia del nivel de objetivos a alcanzar.

Se trata de querer alcanzar los mejores objetivos, los más altos, los más deseados, los mejores, y haciéndolo desde la cooperación con los demás agentes con los que trabajamos. De alguna manera ha llegado el momento de trabajar siempre con el patrón “win-win”, porque sólo así se alcanzas objetivos que son buenos para todos.

El directivo y la persona que sabe trabajar con eficacia y bajo este patrón acaba ganando siempre y además acaba ganando la confianza y respeto de todos.