He hablado en distintas entradas en el blog, de la importancia de tener la capacidad de ser generoso. No es fácil. Hay personas que no saben dar, ni “darse” a los demás.
Hay otro grupo de personas que “sólo” viven por los demás sin darse cuenta que ellas necesitan cuidar de sí mismas y poner límite a ese inmenso “dar”.
Encontrar el equilibrio no es fácil. Aquella persona que es capaz de dar, debe tener la medida de poner el límite para dar de forma que no sienta que se queda “vacía”.
Es frecuente, escuchar a personas, que comentan que sólo viven dando a los demás, y que ellas al final tienen un doble sentimiento: la satisfacción de haber dado, y un gran vacío por no recibir lo mínimo que necesitan.
Dar no significa necesariamente ayudar.
Las personas debemos comprender que no podemos dar más de lo que tenemos o más de lo que tenemos y necesitamos para nosotros.
A menudo un “perfil generoso” da más de lo que tiene y de lo que tiene para dar.
Esto significa alcanzar el agotamiento.
En ese proceso puede haber una trampa: uno puede pensar que el haber dado todo lo que tiene dentro e incluso más de lo que necesita significa haber ayudado y no es así necesariamente.
Las personas podemos recibir lo que necesitamos, pero no necesariamente TODO lo que nos dan.
Si unos padres sobreprotegen a sus hijos, estos recibirán más de lo que realmente “necesitan”. Buena parte no podrán asimilarlo, pero especialmente lo que ocurrirá es que el hijo no se desarrollará con todas sus potenciales competencias.
Si un terapeuta da más de lo que tiene, o da más de lo que necesita su paciente o cliente, este no se dará cuenta de todas sus capacidades y por lo tanto, en esa buena voluntad, puede limitar su propio crecimiento.
Se trata pues de recordar que todas las personas sanas somos por naturaleza creativas, completas y llenas de recursos. Todos podemos dar lo que tenemos pero no más. Todos podemos recibir lo que necesitamos pero no más. Y en ese equilibrio, el que da y el que recibe, crece, se desarrolla y no se agota.
No es fácil, pero me parece saludable hacer la reflexión en los distintos aspectos de nuestra vida.
1 comentarios:
Geniales comentarios. Muchas gracias Nuria.
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