domingo, 18 de abril de 2010

¿Por qué necesitamos buscar explicación a todo lo que hacen los demás?

Hace aproximadamente un año y medio, tuve la “suerte” de vivir una experiencia personal con una persona que me afectó de una forma “desmesurada”. Estuve más de un mes dando vueltas y más vueltas a una actuación que yo no comprendía. Tuvieron que pasar semanas e incluso meses para entender lo que ocurrió. Fue un gran ejemplo didáctico para comprender que hay situaciones que simplemente no responden a ninguna de nuestras lógicas…

A lo largo de este tiempo, creo que he podido desarrollar algo más de humildad para reconocer que una no puede comprender todo lo que ocurre en su vida. De una forma casi instintiva las personas queremos entenderlo todo y si no podemos hacerlo, sufrimos y nos inquietamos… necesitamos encontrar explicación a todo.

Incluso yo diría que los profesionales del coaching / psicología y otras disciplinas relacionadas con el comportamiento humano, tendemos aún más, a querer comprender todo lo que hacen los personas e incluso a justificarlo. Y hay una realidad, y es que hay cosas que no podemos comprender por qué no obedecen a ninguna de nuestras lógicas. Esto no es grave en sí mismo y el gran reto es aceptar que no podemos comprender.

La semana pasada una persona, me comentaba que ella se negaba a vivir una vida en la que no pueda comprender el porqué de lo que ocurre. Le comenté mi experiencia y especialmente la conclusión: la importancia de aceptar que no somos “tan importantes” ni tenemos “tanto poder” para poder dar explicación a todo y a todos.
No por no poder entender actuaciones de los demás, debemos emitir juicios hacia los demás. Todos tenemos nuestras razones para actuar de una forma u otra, incluso cuando esta pueda parecernos ilógica e incomprensible, pero la grandeza del ser humano, también debe pasar para aceptar las conductas que nos parecen ilógicas de los demás, porqué segurísimo que la nuestra también se percibe de igual forma en más de una o dos ocasiones.

Percibo en esa comprensión la necesidad de ser más humildes cada día (lo cual no es fácil porqué nuestro ego siempre actúa de protector) y aceptar y aceptar a los demás tal como son, con todo lo que hacen… de igual forma que debemos hacerlo aceptándonos a nosotros mismos, aún a veces sin poder comprendernos a nosotros mismos.

Evidentemente, aceptar comportamientos propios o ajenos sin emitir juicios no es fácil. Es un buen camino y sin embargo no es sinónimo de que queramos compartir nuestra vida o nuestro tiempo con todos ellos. Posiblemente para compartir tiempos, necesitamos hacerlo con aquellos que responden a nuestra lógica. En uno y otro caso, la clave es aceptar a los demás tal como son, tal como actúan… y hacerlo sin emitir juicios. No me parece fácil pero me parece un buen ejercicio que quiero seguir practicando para mejorar.